Tel. 93 127 58 13 info@centredediabcn.org
Ventana Abril Peque

Continuem amb «A través de mi ventana»

Us deixem de nou amb les refelexions de la Júlia, estudiant d’Art-teràpia que està realitzant les pràctiques de la formació amb nosaltres.

El cielo está carabincunculado ¿Quien lo desencarabincunculará? El desencarabincunculador que lo desencarabincunculare buen desencarabincunculador será.

 

Quisiera empezar el resumen de la sesión de hoy de Arteterapia con un trabalenguas especialmente especial, ¡y dificil! Digo especialmente especial porque la participante que lo ha traído le gustan mucho las frases hechas, los versos y los trabalenguas. La señora Carmen E., así se llama ella, tiene un gran bagaje cultural y mucha facilidad con lo que se refiere a la literatura y la poesía. No se le pregunta qué sabe, ni qué poema nos puede decir, esto la haría perderse y no se la quiere poner en pregunta de examen, pero es ella la que en determinados momentos de la sesión nos regala algún verso, canción o antiguos refranes castellanos. Siempre que lo hace me apresuro a coger el papel y apuntar el regalo que nos ofrece. Ni que decir tiene que los que estamos presentes nos quedamos siempre con la boca abierta e incluso, algunas veces, emocionados con su don (de lenguas, ¡nunca mejor dicho!) Hoy, mientras estábamos con la tarea que nos ocupa, acabando de coser las cortinas de la ventana, he dicho algo sobre el cielo primaveral de estos días y, en seguida, la sra. Carmen E., ha dejado de coser, nos ha mirado y ha soltado el trabalenguas. ¡Qué dificil es éste! Aunque ella lo decía con poca dificultad y, así, parecía facil y divertido. Escuchándola hemos pasado un buen rato junto a ella y además ha querido colaborar conmigo escribiéndolo en el papel, pues, mientras yo lo escribía ha hecho ademán de continuar ella. Le he dado las gracias por regalarnos este momento y hay que decir que con su trabalenguas, su jersey amarillo y su sonrisa alegre se la veía muy guapa y feliz! Cuando uno se pone “manos a la obra”, en nuestro caso, manos a la tarea, se concentra con aquello que está haciendo y si aquello que está entre sus manos se percibe y se siente con cariño y amor, cobra en seguida un gran valor. Así deseo que sea el objetivo en las sesiones de arteterapia. En la pintura, en la música, en la palabra, en el cuerpo, tejiendo o compartiendo el objetivo siempre es dar valor al espacio creativo.

Así, hoy, en la sesión, hemos continuado con “A través de mi ventana”, tarea que está durando varias sesiones pues son diferentes “piezas” las que forman dicha tarea, ya sea la ventana, el paisaje dibujado de detrás de ella, el balcón o las cortinas. Hoy, como se puede ver escrito en la pizarra de la fotografía de arriba, hemos continuado con la realización de las cortinas y, aunque no están terminadas, ya van cojiendo forma para que la próxima sesión podamos acabarlas y colgarlas en la ventana. “Y que ganas tenemos de verlo terminado!” Así han manifestado todas las participantes del grupo de la sesión de hoy. Al principio de la sesión siempre les recuerdo lo que hemos hecho en la sesiones anteriores y el objetivo de la tareas propuestas que, en este caso, los recordatorios tienen que ver con la ventana y el paisaje que hay detrás, escogido y dibujado por cada uno. Es así como al recordarles van entendiendo el valor de cada “pieza”, como si de un puzle se tratara que al terminarlo y verlo en su conjunto cobra sentido y se llena de valor y complementariedad. La música también hoy nos ha acompañado mientras se iba cosiendo. No siempre creo necesario el complemento musical y, aún así, siempre que lo hago es música escogida especialmente para ellos dependiendo del grupo y de los integrantes de éste. Si la música acompaña al trabajo se busca que sea tranquila y relajante, y no muy alta. A veces dejo que sea solo el silencio, también muy necesario, el que sostiene el trabajo. Pero hoy la señora Carmita lo ha pedido, y de fondo ya se ha empezado a escuchar la música relajante de Chopin. “Oh que música tan bonita!” iba diciendo ella mientras la aguja iba tejiendo prados de pequeñas cortinas. Tarareando y siguiendo la melodía hemos ido terminando la sesión y hemos dado paso al concluir para volvernos a ver el próximo día ¡con muchas ganas de ver colgadas las cortinas en la ventana!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *