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Ventana Abril Peque

Continuem amb «A través de mi ventana»

A continuació podeu llegir un text que forma part del conjunt de vivències que comparteix amb nosaltres la Júlia, estudiant del Màster d’art-teràpia, que realitza les pràctiques en el nostre centre. Aquest text fa referència a l’activitat que van fer entrada la setmana santa. Esperem que la gaudiu, i sobre tot, moltes gràcies a la Júlia per compartir les seves reflexions amb tots nosaltres.

 

¡Ya es Semana Santa! En la sesión de Arteterapia de hoy hemos empezado recordando el día en el que estamos. 26 de marzo y, concretamente, lunes Santo. Ayer entramos en la Semana Santa con el domingo de Ramos y hemos estado recordando un poco este tiempo de tanta tradición en nuestro país. Recuerdos de momentos con la familia, procesiones, comidas típicas como la mona de Pascua (en Cataluña y Valencia), el bacalao y otros pescados, las torrijas… De entre las participantes en la sesión de hoy la sra. Hortensia ha sido la que más ha hablado, desde procesiones gallegas hasta anécdotas del día de ayer como la de salir de casa con su hija para ir a dar un paseo y “encontrarme con la cosa más hermosa vista en muchos años aquí en Barcelona!” exclamó, “la procesión con las palmas, un jesús montado en un borrico y unos sacerdotes con túnicas rojas preciosas! Precioso, precioso, cuantos colores y cuantas palmas!” La sra. Hortensia se refería a la procesión de ayer, domingo de Ramos, en Barcelona, la cual parece que le marcó mucho, y no se equivoca, he leído que fue una muy bonita procesión la de este año! Con el caldeamiento inicial de recuerdos pasados, y presentes, de la Semana Santa hemos pasado a la tarea que nos ocupa. He propuesto a las participantes continuar con las cortinas de la ventana (actividad de varias sesiones llamada “A través de mi ventana”) y que empezaron todas las aquí presentes la sesión anterior. En la mesa ya está puesta la tela a modo de “centro de mesa” muy bonito, por cierto. Al verla todas ya van recordando la tarea y van cogiendo sus respectivas cortinas que están justo al lado de la tela grande.

Algunas ya tienen una cortina hecha y empiezan a coser la segunda. Otras continúan con la primera. Tanto unas como otras les es fácil ponerse a trabajar puesto que tal actividad la hacen casi mecánicamente, las manos guían, la cabeza y el pensamiento parecen estar totalmente en el momento presente y es que les ayuda mucho hacer cosas manuales que ya han hecho anteriormente con mucha frecuencia, en su vida, como es, por ejemplo, el coser. En algunos momentos comentan entre ellas sus avances, dudas o como llevan su cortina. Por ejemplo, la sra. Hortensia y la sra. Carmen E. le preguntan a la sra. Carmita como ha hecho una parte del dobladillo y ella contenta pero discreta les enseña su bonita y bien cosida cortina. Es interesante rescatar un momento de la sesión en que una de las participantes se da cuenta que algo del modelo propuesto por mi no está bien. Al decirlo todas escuhan atentamente dicho error. “Si se tiene que poner hilo de goma en el lateral de arriba no se puede cerrar el doblado y aquí está cerrado”, dice ella. Pendientes todas, nos damos cuenta de que tiene razón y en ese instante pienso en lo muy interesante y muy sano que es el que ellas mismas se den cuenta por si solas de posibles errores o cosas que les llamen la atención de la tarea, pues significa que están concentradas, “habitando” el presente, como me gusta llamarlo. Así, le doy las gracias por su observación y propongo buscar una solución. De repente todas se ponen a pensar mientras van mirando la tela intentando buscar como solucionarlo. La sra. Hortensia es rápida y ve enseguida como se puede arreglar, les propone como hacerlo y se crea un espacio de interacción en el que juntas sacan adelante la tarea. Aunque algunas no pueden seguir tan rápido lo que va sucediendo no impide que el ambiente sea de ayuda y compañerismo. Finalmente se ha encontrado la solución y para mi ha sido todo un aprendizaje, tanto en el arteterapia como en la costura!

Quiero destacar el caso de una de las participantes de la sesión de hoy que aún estando un poco constipada y sin gafas ha querido hacer su cortina. Muy concentrada y muy metida en la tarera ¡ha finalizado sus dos cortinas! Al ir terminando la sesión he creído oportuno hacerle un reconocimiento a la sra. Mari Carmen por su trabajo. Así, con todo el grupo, la he felicitado por lo que ha hecho en la sesión de hoy y por su esfuerzo en la tarea. En ese preciso momento su cara ha reflejado la emoción y, no pudiéndose contener, las lágrimas han empezado a bajar por su mejilla. La miro y le pregunto, “¿son lágrimas de alegría?” “Si” me responde, también con la cabeza. Tanto la sra. Hortensia (su compañera del lado) y yo le hemos cogido la mano haciéndole saber nuestro cariño y apoyo. También las otras participantes del grupo han mostrado mucho respeto, así como también apoyo en sus palabras y gestos hacia ella. Ha sido un momento verdaderamente bonito, el cuerpo habla, el corazón late, los ojos están llenos de vida. Tantas veces la palabra se refleja en la mirada, tantas veces el cuerpo dice más que la palabra. Tantas veces el alma prescinde de palabras dando paso a la vibración del cuerpo emocionado, a los sonidos del llanto o del reír, al silencio de la voz, al canto del gesto de una mano.

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